1. Energía ultrasónica excesiva
Si la potencia es demasiado alta o la amplitud excesiva, el tejido absorbe demasiado calor, provocando que el material no tejido se funda y se perfore instantáneamente.
Esto ocurre a menudo con tejidos no tejidos finos al utilizar máquinas de alta potencia que generan un exceso de energía.
2. Presión excesiva
Si la fuerza de sujeción entre los moldes superior e inferior es demasiado elevada, el tejido queda fuertemente comprimido; el calor no puede disiparse, lo que provoca un aumento brusco de la temperatura local y quema el material.
3. Velocidad de alimentación demasiado lenta
Si el tejido permanece en la zona de soldadura durante demasiado tiempo, queda expuesto a una vibración ultrasónica y a un calor continuos, lo que provoca su fusión y perforación.
4. Desalineación entre el rodillo de grabado y el cabezal de soldadura
Un acoplamiento irregular de los moldes provoca una concentración de presión local y una acumulación de calor en puntos específicos, facilitando que el tejido se queme en dichas zonas.
5. Inestabilidad de frecuencia y salida de energía anómala
Si el generador no logra seguir la frecuencia automáticamente, se producen variaciones en la resonancia, lo que causa un aumento repentino de energía que quema el tejido al instante.
6. Tejido demasiado fino o de bajo gramaje
Los tejidos no tejidos finos tienen menor resistencia al calor y son más propensos a fundirse y perforarse bajo los mismos niveles de energía.